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Síndrome de burnout: cómo manejarlo
El síndrome de burnout es una enfermedad laboral que provoca agotamiento emocional y físico que tiene una dinámica progresiva.
Pensamos poco en la higiene laboral cuando buscamos mejores oportunidades de trabajo. Esto a menudo lleva al estrés y al peligro de ser “quemado” en el trabajo. Los trabajadores mexicanos están en el grupo de riesgo de salud psicológica, ya que el 75% sufren de estrés en sus puestos de trabajo, según reporta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El síndrome de burnout, además de generar problemas con la salud mental y física, puede ser un peligro en la vida. Te vamos a contar sobre los síntomas principales y factores que provocan el síndrome para que los detectes y sepas cómo tratarlo.

Qué es el síndrome de agotamiento laboral

La enfermedad tiene muchos nombres, pero es más conocida como síndrome de agotamiento laboral o síndrome de burnout. Así la nombró el psiquiatra estadounidense Herbert J. Freudenberger en 1974 aclarando las causas y síntomas. Pero este año, La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo reconoció oficialmente como enfermedad laboral.

El burnout es una forma de estrés laboral crónico: cuando te estresas durante mucho tiempo por repetir esfuerzos y no llegas a cumplir tus expectativas en el trabajo realizado, aparece la desmotivación emocional. Pierdes interés por lo que estás haciendo.

Síntomas y etapas de desarrollo

Puedes reconocer el síndrome por múltiples síntomas. La Universidad Anáhuac México Norte presentó una clasificación por la forma de expresión. Esta clasificación incluye los siguientes síntomas:

  • Psicosomáticos: fatiga constante, dolores de cabeza y musculares (cuello, espalda), insomnio, pérdida de peso, hipertensión, palpitaciones, alergias, resfriados frecuentes, entre otros.

  • Emocionales: irritabilidad, ansiedad, depresión, frustración, aburrimiento, distanciamiento, desorientación, impaciencia, impotencia y demás.

  • Conductuales: cinismo, silencio, apatía, hostilidad, suspicacia, sarcasmo, pesimismo, ausentismo laboral, abuso de café, tabaco, alcohol, relaciones interpersonales frías, tono de voz elevado, disminución del contacto con público, conflictos con los compañeros, agresividad, etc.
Esta sintomática se une en cuatro grupos por gravedad.
El primer grupo incluye síntomas leves, tales como dificultad para levantarse por la mañana, cansancio constante, sensación de temor o preocupación antes de ir al trabajo.

Luego va el grupo moderado con problemas de concentración en el trabajo y alteración del sueño.

El grupo de síntomas graves se caracteriza por sentimientos negativos hacia el resto, cinismo, irritabilidad y distanciamiento de las personas, así como la falta de productividad.

El último grupo incluye síntomas extremos: el aislamiento total, la sensación de insuficiencia o incapacidad, el abandono de la profesión y, por consecuencia, una crisis existencial, depresión crónica, y hasta riesgo de suicidio.

Existen tres etapas principales de desarrollo de la enfermedad, propuestas por la investigadora y psicóloga estadounidense Cristina Maslach en los 80s: el cansancio emocional, la deshumanización y la baja realización personal. Estas etapas reflejan los síntomas por su gravedad. El cansancio emocional tiene síntomas leves y moderados. La deshumanización es una forma de protegerse de los factores irritantes y pertenece a los síntomas del grupo grave. La baja realización personal se destaca por síntomas extremos con posibles agravios.

Por qué nos pasa esto

Para entender cómo se origina la enfermedad, tienes que ver los factores que desencadenan los síntomas. Por su efecto, los factores se dividen en externos e internos.

Factores externos

Competitividad: haces más tareas sin tener suficiente tiempo, se disminuye el descanso físico y mental provocando estrés. Por ejemplo, La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dice que, entre 50 países miembros, México es el líder (27%) por trabajar más de 50 horas a la semana; Colombia ocupa el tercer lugar de ranking, con 24%.

Falta de herramientas: para desarrollar cualquier proyecto exitosamente necesitas información, soporte de compañeros y jefes o apoyo financiero.

El ambiente laboral inadecuado puede darse por falta de condiciones físicas en tu espacio de trabajo o por supervisores adictos al trabajo, y esto puede afectar tu comodidad y desempeño.
A menudo los jefes o compañeros resultan ser abusivos.
Aburrimiento. El síndrome puede ser provocado por falta de tareas.

Estancamiento: trabajas en el mismo puesto sin la oportunidad de ganar una promoción o haces tareas rutinarias por mucho tiempo.

Alteración de ritmos biológicos. Los turnos nocturnos o acostarse siempre muy tarde y no dormir lo suficiente influye en que tus ritmos biológicos cambien y todos los procesos de recuperación del organismo se repriman.

Factores internos (psicológicos)

Exceso de responsabilidad. La incapacidad de distribuir tareas lleva a una sobrecarga de trabajo. También puede provocar que te sientas culpable por todo y llevarte a la sensibilidad emocional.

Altas expectativas de desarrollo. Las expectativas no cumplidas a menudo conducen a la pérdida de motivación e interés en el trabajo.

Perfeccionismo. Al forzarse a hacer todo perfecto te mantienes en constante tensión física y mental.

Personalidad introvertida. Puedes llegar a la alta irritabilidad si tienes problemas de adaptación.

Baja autoestima. Si siempre dudas de tus capacidades y buscas la aprobación y la aceptación de los demás, tu rendimiento disminuye.

Consecuencias peligrosas

El hecho que la Organización Mundial de Salud (OMS) incluyera este síndrome a su registro explica su grado de peligro. Las consecuencias del síndrome pueden ser: trastornos psicológicos, cardiovasculares, gastroenterológicos, consumo de drogas y suicidios.
También perjudica las relaciones interpersonales y provoca la dificultad de socializar. Esto genera alta movilidad laboral y problemas psicológicos.
La empresa donde trabaja el afectado tendrá pérdidas intelectuales y económicas por posibles errores del empleado.

Grupos de riesgo

El grupo de riesgo es bastante amplio y abarca varios criterios.

Edad
  • Antes de los 20 años. Estudiantes en últimos años de estudios. Por obligaciones y responsabilidades académicas altas, como exámenes, trabajo de investigación o tesis, experimentan tensiones y estrés, que podría “quemar” el interés inclusive de la profesión elegida.
  • 25-45 años. Es el periodo cuando después de tener ya cierta experiencia, empiezan a pensar si les gusta realmente lo que hacen y si tienen una adecuada recompensa económica y emocional por sus esfuerzos.
  • Después de los 50. Ya están a punto de retirarse del trabajo. Es cuando se hace revisión crítica de la vida personal y profesional; en ese momento la gente puede ser vulnerable.

Profesión

Todas las profesiones del servicio público pueden padecer del síndrome: policías, vendedores, rescatistas, trabajadores sociales, especialistas en bienes raíces, profesores/maestros, psicólogos, etc.

Los trabajadores del servicio médico y enfermería sufren más del burnout, ya que tienden a invertir mucha energía física y psicoemocional en sus pacientes.

Cómo detectar el agotamiento laboral

Para diagnosticar el burnout, comúnmente se usa el cuestionario Maslach burnout inventory elaborado por Cristina Maslach. Se mide el nivel de la intensidad del síndrome en base a tres aspectos: el agotamiento emocional para determinar el estado de los recursos emocionales, la deshumanización para medir el nivel de indiferencia hacia los compañeros o clientes y la baja realización personal que refleja la percepción positiva o negativa del afectado respecto a lo que hace.

El cuestionario tiene 22 preguntas agrupadas presentadas en el formato de escala Likert. Para interpretar las respuestas, hay índices específicos, que muestran la etapa de gravedad.

Para hacer el test, puedes encontrar el cuestionario completo y apoyarte con la explicación detallada en el video.

Cómo manejar el síndrome

Puedes crear un plan de “rescate”. Tu herramienta principal para combatir el síndrome es el conocimiento, así que averigua lo máximo posible sobre la enfermedad y empieza a actuar.  
A continuación puedes encontrar algunas medidas basadas en las etapas de burnout y la gravedad de los síntomas.

El cansancio emocional

  • Descansar te ayudará mucho en esta etapa.
  1. No dudes en tomar un día libre ― el cansancio puede perjudicar la calidad de tu realización.
  2. Tómate una siesta. El sueño diurno corto también puede ser reparador.
  3. Dar un paseo corto antes de acostarte sería de mucha ayuda para dormir mejor y recuperarte para el siguiente día laboral.

  • Distráete con otro tipo de actividades.
  1. Pasa un rato con tu familia o amigos: te podrían dar algunos consejos o compartir sus experiencias.
  2. Analiza qué te hace sentir cansado y trata de nivelarlo con la actividad opuesta: si pasas mucho tiempo en la computadora, para y toma un descanso, revisa los cajones del escritorio, por ejemplo. Unos diez minutos no te quitarán la productividad, pero es suficiente para despejarte.
  3. Empieza a hacer ejercicio. Puedes hacerlo en tu oficina. Hay muchos ejercicios cortos que te aliviarán dolores de espalda, de cuello y de cabeza.

  • Pide ayuda.
  1. Coméntale a tu supervisor o a tu jefe inmediato lo que te preocupa.
  2. Pide ayuda a compañeros de trabajo, ellos te pueden ayudar con tareas o dar alguna sugerencia de como hacerlas de forma más eficiente.

La despersonalización.

  • Concientízate. En esta etapa ya necesitas más esfuerzo y disciplina para ayudarte.
  1. Participa en los talleres de higiene laboral o de atención psicológica. Ofrecen varias actividades para que aprendas a adaptarte a diferentes circunstancias laborales.
  2. Practica actividades de concientización profunda, como meditación, respiración, yoga o taichí para disminuir la irritabilidad.

  • Comprométete sentimentalmente.
  1. Si tienes hijos, llévalos a pasear más seguido o juega con ellos en la casa. Los niños notan más detalles que los adultos y te enseñarán a valorar las cosas sencillas de nuevo.
  2. Piensa en adoptar una mascota. La necesidad de cuidar a alguien más te mantendrá estable. Una pecera en la oficina te podría cambiar la perspectiva sobre tu lugar de trabajo.
El cariño que les tienes a tus hijos te ayuda a ver cosas positivas.
La baja realización personal.

  • Si ya llegaste a esta fase, necesitas ayuda profesional para evitar agravios del estado psicológico. Aquí vas a encontrar una lista de opciones de ayuda psicológica gratuita.

Medidas de prevención

No puedes evitar el burnout al cambiar de trabajo. Para no llegar al agotamiento en tu nuevo puesto toma las medidas de prevención.

  1. Fórmate continuamente. Tienes que saber analizar tus posibilidades y capacidades, relajarte y modificar la negatividad en energía constructiva.
  2. Se eficiente. Como dijo Bill Gates, mejor contratar a una persona perezosa que a una persona trabajadora, porque esa siempre va a encontrar la posibilidad de hacer la tarea bien de una vez para no hacerla después de nuevo. Cuando aprendas eso, tendrás más tiempo libre.
  3. Balancea la vida laboral y personal. Pasa más tiempo con tu familia, su apoyo te motivará para crecer personalmente y profesionalmente.
  4. Cuida tu cuerpo y mente. Tienes que alimentarte de una forma balanceada para que tu cuerpo tenga todas las vitaminas y minerales necesarios para producir energía. Si comes comida chatarra todos los días, la fatiga llegará pronto, ya que el placer inmediato se termina rápido y no tiene la nutrición necesaria para tu cerebro.
  5. Duerme lo suficiente. Si necesitas nueve horas de sueño para sentirte bien, mejor deja las tareas hasta el próximo día y descansa lo necesario.
  6. Haz ejercicios: las clases al aire libre, ejercicios funcionales, yoga, etc. El mercado de servicios deportivos ahora te ofrece un sinfín de opciones para elegir una que te convenga.
  7. Analiza la empresa donde vas a trabajar. Antes de firmar un contrato, visita las instalaciones, busca referencias de los empleados, estudia las políticas de la empresa hacia el personal. Esto te ayudará a escoger el ambiente laboral adecuado.

Lo que debes saber sobre el síndrome

  1. El síndrome de burnout es una enfermedad laboral que afecta la salud mental y física.
  2. Los síntomas leves y moderados, como dolores musculares y de cabeza, falta de concentración, aburrimiento e irritabilidad sin ser atendidos pueden convertirse en graves, como el distanciamiento, el abandono de profesión y la depresión.
  3. Se desarrolla por carga excesiva laboral y condiciones inadecuadas en el lugar de trabajo.
  4. Los grupos más afectados son las profesiones de atención pública, los estudiantes, la gente estancada laboralmente y los que están pronto a jubilarse.
  5. Para prevenirla necesitas reorganizar tu vida personal y laboral, y cuidar el estado físico por medio de comida sana, el sueño y ejercicio físico.
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